"La planta carnívora", Andrea Mayo (Heterónimo de Flavia Company)

  • Título: La planta carnívora
  • Autora: Andrea Mayo (Flavia Company)
  • Género: Narrativa. Novela
  • Editorial: Comba
  • ISBN: 978-8412463811

 

La planta carnívora es una historia de terror.

Y no solo lo digo por los sucesos terroríficos que se narran en esta novela. También por los sentimientos lectores que me ha provocado: angustia, pena, miedo, respirar hondo y pensar que no voy a poder seguir leyendo, pero al mismo tiempo no poder parar de leer y de meterme cada vez más y más en ese terror, porque al final hay terrores necesarios, sanadores.

Durante la lectura hay algunos momentos en los que alguna lectora pueda pensar: “uf, se le fue la mano con el drama a la autora, se pasó con la ficción…” pero puedo asegurar que las dos primeras frases de este libro -que son una promesa- se cumplen: «A partir de ahora contaré toda la verdad. A partir de ahora todo lo que cuente será verdad.» eso dice Andrea y eso hace, ponernos sin paliativos delante de los ojos esas experiencias que todas conocemos (de primera mano, de segunda, de tercera, por los medios, etc.) y no, la realidad es tal cual cuando nos atrevemos a mirar a los ojos a esta lacra, la realidad incluso puede superar a esta ficción, la realidad es así de atroz, así de terrorífica e incomprensible.

La planta carnívora es una historia sobre el maltrato. El maltrato que se da en toda relación cuando la parte maltratadora cuenta con algún poder sobre la parte maltratada que, al final, no sabe, ni puede, hacer otra cosa que “dejarse hacer”. El abuso al que se somete, de manera indiscriminada, a toda aquella persona a la que el azar puso en el punto de mira de la persona, personas o institución maltratadora (que también existe el maltrato institucional). De eso va este libro; aunque la trama se teja en torno a una relación de pareja, aunque de la casualidad de que la maltratada sea una mujer y la maltratadora también lo sea. Casualidad. Detalle sin importancia. Que nadie busque lecturas ideológicas en esta novela. No las hay. Es un libro que habla sobre el maltrato.

Andrea Mayo narra en primera persona, en una supuesta conversación con alguien y en una clara conversación con la lectora, esos vericuetos que subyacen en torno a estas relaciones de poder. Profundiza en los sentimientos de la persona maltratada: cómo llegó ahí, la imposibilidad de salir, los prejuicios de quienes no son capaces de entender por qué sigue ahí («La gente te mira con incredulidad. Y todas sus indagaciones parecen destinadas a averiguar por qué una mujer como tú ha caído en una trampa así. Y no se dan cuenta de que la pregunta incluye una acusación.»), la anulación que va invadiendo cada una de tus células hasta dejarte totalmente aislada, «Moribunda. Atónita.», la culpabilidad que acabas sintiendo y asumiendo (“es culpa mía, fui yo la que lo provocó, la que se lo buscó”), la trampa a la que la maltratadora somete a la maltratada desde antes de empezar con el maltrato, el laberinto en el que acabas encerrada sin saber ni poder ver la salida. También profundiza en las argucias de las maltratadoras: sus técnicas, engaños y manipulaciones, sus porqués y sus cómo.

Enlazando con mis dos últimos párrafos voy a hablar de las pequeñas historias que hay entrelazadas a la trama principal. Cada parte en las que está dividido el libro tiene títulos tan acertados como «Crueldad», «Abuso», «Aislamiento», «Humillación», etc. (nótese la relación con el maltrato y por lo tanto con la narración). Al comienzo de cada parte, y antes de seguir con la narración de Andrea, vamos a encontrar brevísimas historias desconectadas de la principal que hacen referencia a esos títulos. Son de nuevo historias de terror y maltrato fuera del ámbito de la pareja. Lo cual, para mí, cumple con la doble misión de, uno: dejar patente que este libro no va (o al menos no en exclusiva) sobre las relaciones afectivo sexuales, y dos: sorprender a la lectora con la propia incapacidad de cuestionar ni poner el foco sobre los maltratados de estas historias sino sobre sus maltratadores, y sin embargo sí ser capaces de hacerlo sobre la propia Andrea o sobre cualquiera de los casos que podamos conocer fuera de la ficción.

He sufrido muchísimo con esta lectura, eso es así, motivos personales -que habréis intuido en mi uso de la primera persona y que, aclaro, tampoco son motivos “de pareja”- han hecho que relacione, recuerde y vuelva a sentir muchas cosas que preferiría olvidar. Leía a Andrea, sus sentimientos, emociones, las reacciones de su entorno…  y me veía a mí, mis sentimientos y a mi entorno; leía cómo Andrea describe a su maltratadora (la planta carnívora) sus técnicas y manipulaciones, y yo veía a mi maltratadora totalmente reflejada… y es que al final maltrato es maltrato, venga de donde venga y se dirija a quien se dirija. Sin embargo, ha sido una lectura sanadora. Cada lágrima era de dolor y de alegría: dolor porque estuve allí y todo me lo ha recordado, alegría porque salí. Creo que es una lectura necesaria, un grito necesario que todo el mundo debería leer/escuchar. Creo que puede sanar porque te hace ver desde fuera, como en uno de esos espejos que conforman la cubierta del libro, todo eso que desde dentro nunca pudimos ver. También creo que puede ayudar a todas las personas que han tenido la suerte de no estar nunca en el bando de las «víctimas» a comprender a las que sí lo hemos estado y a no creerse inmunes ni con la soberbia de pensar «a mí nunca me pasaría eso», nadie está a salvo, no es la víctima quien decide, sino la maltratadora. Así y todo, me costaría mucho recomendar este libro sin saber cuáles son las experiencias vitales de cada una ni su estado de ánimo actual. Más sincera no puedo ser.

Gracias, Andrea Mayo/Flavia Company. Gracias en mi nombre y en el de tantas.

 

Comentarios

  1. GRACIAS A TI. Siempre. Te abrazo. Mucho.

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  2. uffff un enorme abrazo, de mi para ti, que las dos nos conocemos y conocemos nuestras sendas historias. Y creo que yo ahora no estoy lista para esta lectura. Sabes que mi historia tampoco es de pareja. Pero es la misma historia. Venga de quien venga. Te quiero

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    1. Yo también te quiero. Mucho. Y sí, conocemos nuestras historias y sabemos de qué hablamos. Yo, ya sabes, estoy en un momento de ánimo muy bueno y fuerte y aún así ha sido una lectura muy dura, así que no te fuerces, busca el momento y cuando llegue (nadie mejor que tú va a saber cuándo es ese momento) te animas a leerlo, porque duele, pero sana. Un abrazo inmenso

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Jolines, estoy a punto de la lágrima y es solo por tu reseña. Hace nada leí Por qué volvías cada verano y lo superé. Ahora mismo no podría leerlo, tampoco este. Solo quiero darte un abrazo enorme.

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    1. Recibo tu abrazo con todo el amor que sé que me mandas en él y te mando otro igual de cargado de vuelta. Besos mil

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    2. me uno a ese abrazo. ¿Puedo?

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